El contribuyente se las va a ingeniar

October 07, 2013

El contribuyente se las va a ingeniar

Ingresos por Servicios Profesionales

Las personas físicas que obtienen ingresos por la prestación de sus servicios profesionales, para estar en condiciones de hacerlo, es necesario prepararse en la universidad y yo diría que desde la escuela primaria empieza a erogar gastos, a fin de que al término de sus estudios obtenga una cédula profesional.

Todo este tiempo el profesional hace desembolsos y por lo tanto es conveniente recuperar esa inversión, esto quiere decir que cuando empieza a obtener sus ingresos, el fisco federal debe reconocerle esos desembolsos como gastos deducibles en la determinación de sus impuestos a pagar. ¿Por qué hago este comentario? Porque todas las empresas incluyen en sus deducciones desde que empiezan a hacer trámites en todo el proceso de planeación, organización y ejecución de sus proyectos (gastos de instalación y organización), considero entonces que todo profesionista debiera de hacer valer este derecho y así disminuir el pago de sus contribuciones, de no existir esta consideración, el profesionista sea quien sea, se las va ingeniar.

Estas ideas son nuevas porque nunca he leído ni escuchado de los expertos plantear estas consideraciones, de hecho casi nunca se obtienen estímulos fiscales para quienes nos dedicamos a una profesión, quienes los disfrutan son siempre los mismos sectores ( sector primario, autotransportes , cinematográficos, inmobiliario y farmacéuticos) como si ellos fueran los únicos que los necesitan .

Inversión en Automóviles Utilitarios.

Recientemente la reforma fiscal propone una disminución en la deducción de automóviles utilitarios, bajando el límite de $175,000 a $130,000, esto me parece una incongruencia con la realidad, sabemos bien que empresarios potenciales para el desarrollo de su trabajo no van adquirir un vehículo de ese monto «ni soñando» y tampoco me parece justo que sus deducciones en tratándose de automóviles se limiten a ese monto, Creo yo que para que haya congruencia con los límites de deducción debería de diseñarse que las deducciones de esos bienes se ajuste al monto de las contribuciones en el ISR, es decir, que entre más contribuye una empresa en este impuesto, asimismo se permita una deducción acorde al pago del mismo y acorde a determinados niveles de puestos. Sí estoy de acuerdo que haya límites, pero que sean más apegados a la realidad, porque entonces lo que hace el fisco es ocasionar que haya evasión fiscal, porque ¿de dónde va a obtener el empresario los ingresos para mantener una unidad que le haya costado por ejemplo $800,000? Lo va a tener que hacer sacando el recurso de su negocio. ¿Cómo? No lo sé, pero se las va a ingeniar.

Consumos en Restaurantes

Se elimina la deducción fiscal en el consumo de restaurantes para personas físicas y morales equivalente al 12.5% del monto pagado, porque según la exposición de motivos de la reforma fiscal, los contribuyentes abusaron de la deducción. Imaginémonos que una empresa comisiona a uno de sus trabajadores a realizar una actividad «X» en un determinado lugar, actualmente si consume alimentos en un restaurante y paga por ejemplo algo moderado- les parece bien- $100 por alimento, la deducción permitida a la que se tiene derecho es de $12.50 esto es lo que los legisladores consideran que es justo con la ley actual. Con la reforma ni siquiera esos $12.50 se permiten. Díganme ustedes por favor ¿Qué cocina económica te va a cobrar esta última cantidad si consumes alimentos? ¿Qué acaso no sería más justo que se permitiera una deducción sin comprobante de por lo menos $35 que creo yo que con eso comerías en un mercado? Si la justificación de los legisladores es porque los contribuyentes abusaron, yo cuestiono entonces, una persona joven digamos de 25 años que empieza a trabajar por su cuenta, ¿Qué pecado cometió en la deducción de los consumos en restaurantes como para que a ellos les prohíban tajantemente deducir estas erogaciones? Por supuesto que no digo que se haga una legislación para cada generación. Lo que quiero decir es que se aproveche la experiencia del comportamiento de las personas y en todo caso se elaboren disposiciones que permitan considerar deducciones más lógicas sin tanto rollo.

Lo que va a suceder es que haya más evasión fiscal porque el empresario «se las va a ingeniar» para hacerlas deducibles.

Dictamen Fiscal

El dictamen fiscal es una herramienta de fiscalización gratuita para el fisco federal y estatal, ya que este informe es elaborado por un contador público certificado quien hace un trabajo profesional con cierto alcance de revisión observando disposiciones fiscales y normas de información financiera. Sin embargo, recientemente en la propuesta de reforma fiscal se elimina su obligatoriedad, pensemos entonces ¿Cuál será la conducta del contribuyente respecto del cumplimiento de sus obligaciones fiscales? Si con el dictamen a duras penas se convencen para pagar, ahora no dictaminándose lo más probable es que menos quieran cumplir. Tal vez ya se tengan algunas medidas de control por parte del SAT para vigilar a los contribuyentes, pero qué tan eficientes serán esos procedimientos, porque hace poco escuché a un expositor decir que en México existen aproximadamente 1,500,000 de contribuyentes personas morales susceptibles de ser revisados ( o sea, que conviene revisarlos ) sin contar a los demás, y lo acabo de comprobar con un dato que recientemente publicó la comisión representativa ante el SAT del IMCP , pero en el sistema de Hacienda existen aproximadamente 5,000 auditores subordinados al SAT, la pregunta es, ¿si todo ese personal revisara a los contribuyentes en un año a cuántos contribuyentes alcanzaría a revisar cada uno? La respuesta es a 300. Pero ¿Será posible que una sola persona haga ese trabajo? A mi modo de ver si acaso le alcanza el tiempo por muy hábil que éste sea, revisaría a unos 30, entonces ¿Qué pasará con los 270 restantes? Como dice el refrán: «a río revuelto ganancia de pescadores» Es por eso que la mayoría de contribuyentes se va sin pagar.

Analicemos ahora qué está pasando con los auditores independientes. De acuerdo a lo publicado por la comisión antes mencionada, dentro de los diez puntos se señala lo siguiente: «Existen 18,028 contadores públicos registrados en el SAT, de los cuales 8,052 están activos«1.

Esto significa que cada día desertan más contadores por una u otra razón pero más me inclino a pensar en que la causa más común es la incosteabilidad de mantener un registro que va acompañado de una actualización costosa para el contador y menos reconocida por parte de la autoridad hacendaria, al contrario de lo que debiera ser, en el Código Fiscal de la Federación amenazan con sancionar a quienes asesoran a los contribuyentes, en lugar de motivarlos, creando con ello el terrorismo fiscal.

En mi opinión, es conveniente que las autoridades fiscales promuevan el uso del dictamen, quizá no de una forma obligatoria, sino ofertando a quienes lo hagan y cumplan a cabalidad un descuento anticipado de la tasas de impuestos, y coordinándose con todos los colegios y asociaciones de contadores del país, eliminando asimismo tantos requisitos que exige la profesión colegiada, como es el caso de la certificación, porque esto último a amafiado a los colegios e institutos para sacar beneficio de los contadores. No me opongo a que el profesional tenga que actualizarse, pero eso es cuestión de cada profesional; si la naturaleza de la prestación del servicio exige la actualización, quien no quiera hacerlo lo va a pagar perdiendo el trabajo porque tarde o temprano quien contrata los servicios del contador, al tener problemas con su contabilidad y en el pago de los impuestos correctamente, va a renunciar a los servicios.

Por último quiero exponer que estos últimos cambios van en retroceso, desalentando a la profesión y causando más rebeldía de los contribuyentes. Qué ganas les va a dar a los estudiantes de la contaduría pública de estudiar esta profesión, si están viendo que cada vez hay menos contadores registrados solo porque a capricho de quienes tienen el poder se les ocurre cada idea contraria a los intereses de este sector. Si alguien piensa que con estas medidas va a crear crecimiento y mayor recaudación fiscal, yo diría que va suceder lo contrario, el contribuyente con el afán de «salirse con la suya» va a buscar un mecanismo de evasión o elusión fiscal para no cumplir con la ley y se las va a ingeniar.