Pensiones y Jubilaciones en México

¿Se ha preguntado alguna vez de dónde viene el dinero de las pensiones y jubilaciones?

Es necesario identificar el origen y estructura de estos dos conceptos por los siguientes planteamientos:

¿Qué sucede cuando un trabajador que lleva laborando en una empresa digamos por ejemplo 2 años de servicio y le sucede un accidente de trabajo que lo condene a vivir incapacitado para el resto de su vida? ¿Quién le pagara su salario?

Es obvio que el seguro social absorverá el costo del salario del trabajador.

Y el Seguro Social ¿De dónde obtendrá los recursos para sufragar esta eventualidad?

Por otra parte si un trabajador labora en una empresa y lleva digamos 30 años y cuente con el suficiente numero de semanas cotizadas, así como la edad que de acuerdo a la ley del seguro social está en condiciones de jubilarse ¿Quién le pagara su salario?

Nuevamente la respuesta es el seguro social.

Y el seguro social ¿De dónde obtendrá los recursos para solventar estás pensiones y jubilaciones? Porque en este caso ya no estamos hablando de una eventualidad. Puesto que es un evento que de antemano se conoce lo que va suceder.

¿Acaso el Seguro social maneja empresas con el dinero que recibe de los patrones y trabajadores? Dígame usted estimado lector ¿Qué empresas maneja el gobierno que declaren ganancias? Prácticamente ninguna.

Entonces ¿De dónde vendrá el dinero que le va a entregar al trabajador cuando este se retire de la empresa donde labora?

Pensiones y Jubilaciones en México

Antes de continuar con el estudio de las pensiones y jubilaciones en México conviene fundamentar la diferencia entre ambos situaciones considerando lo que nos dice la ley.

De acuerdo con la Ley del Seguro Social, en su artículo 5-A Fracción XIV, se entiende por pensionado aquella persona a quien el Instituto le califique como tal, para recibir pensión, y esta puede ser:

  • Por incapacidad permanente total.
  • Por incapacidad permanente parcial superior al 50%.
  • Por incapacidad permanente parcial entre el 25-50%.
  • Por invalidez.
  • Por cesantía en edad avanzada y vejez.
  • (Beneficiarios) Por viudez, orfandad, o de ascendencia.

Por otro lado, en la fracción III del artículo 159 de la misma Ley hace referencia al concepto de pensión la cual la define como renta vitalicia o retiro programado.

Entendiéndose para estos efectos:

  • Renta vitalicia al contrato por el cual la aseguradora a cambio de recibir los recursos acumulados en la cuenta individual se obliga a pagar periódicamente una pensión durante la vida del pensionado.
  • Retiro programado a la modalidad de obtener una pensión fraccionando el monto total de los recursos de la cuenta individual, para lo cual se tomará en cuenta la esperanza de vida de los pensionados, así como los rendimientos previsibles de los saldos.

Para tener derecho al goce de las prestaciones del seguro de vejez, de acuerdo con el artículo 162 de la multicitada ley, se requiere que el asegurado haya cumplido sesenta y cinco años de edad y tenga reconocidas por el Instituto un mínimo de mil doscientas cincuenta cotizaciones semanales (24 años de servicio para jubilarse).

En caso que el asegurado tenga sesenta y cinco años o más y no reúna las semanas de cotización señaladas en el párrafo precedente, podrá retirar el saldo de su cuenta individual en una sola exhibición o seguir cotizando hasta cubrir las semanas necesarias para que opere su pensión.

Si el asegurado tiene cotizadas un mínimo de setecientas cincuenta semanas tendrá derecho a las prestaciones en especie del seguro de enfermedades y maternidad.


Pero el objetivo de este análisis es poner al descubierto tres razonamientos esenciales del por qué razón se han creado estos recursos financieros.

  • ¿A quién le interesa que los trabajadores tengan un respaldo financiero que les permita vivir sus últimos días desahogadamente cuando ya sus fuerzas no le ayudan para conseguir un ingreso?
  • ¿Quiénes salen mas beneficiados de estos recursos?
  • ¿Cómo se determina el monto de la pensión y/o jubilación?

A partir de la entrada en vigor de la nueva ley del seguro social que fue el 1 de julio de 1997, donde se dan una serie de reformas y entre ellas cabe destacar la creación del Sistema de Ahorro para el Retiro.

Con esta reforma se facultó a los bancos a recaudar el monto del SAR que es el 2% del salario base de cotización y simultáneamente el seguro de cesantía en edad avanzada y vejez, (mas o menos el 6%) para que estos a su vez lo entregaran a las AFORES.

Esto de acuerdo con el artículo DECIMO SEPTIMO transitorio de la ley, que nos dice los fondos de las subcuentas del seguro de retiro, se transferirán a las Administradoras de Fondos para el Retiro, las que los mantendrán invertidos en estas subcuentas separadas de las subcuentas a que se refiere el artículo 159 fracción I.

Eso si, los trabajadores, tendrán derecho de derecho de elegir la Administradora de Fondos para el Retiro que administre su cuenta individual. En caso de que no, el instituto le asignará la que mejor rendimiento ofrezca en el mercado.

Por supuesto que no faltó la inteligencia de los bancos para que fueran ellos mismos quienes administraran el dinero de las pensiones y jubilaciones por medio de la creación de dichas AFORES.

Esto quiere decir que los banqueros se “alivianaron” con esta reforma.

Porque imagínese estimado lector, si cuantificamos el monto de la nómina mensual de los trabajadores de la iniciativa privada, sin incluir los del sector gubernamental llegaríamos a un total de sueldos y salarios por mas o menos $100,000,000,000.

Que multiplicados por el 8% (2% SAR + 6% Cesantía en Edad Avanzada) significa que los bancos reciben mensualmente un monto por $8,000,000,000.00 de pesos que los prestarán a un costo de interés mensual promedio del 2.05% lo cual resulta un interés mensual de $200,000,000 repartidos entre 4 o 5 bancos que mueven la mayor parte del dinero a nivel nacional.

De este dinero le andan pagando al trabajador el 0.05% mensual en calidad de interés que se lo abonan a su estado de cuenta de la AFORE.

Y eso no es todo, ya que también administran el 5% del INFONAVIT. Que prácticamente este dinero nunca llegará a satisfacer el problema de la vivienda de los trabajadores. Pues mas del 80% de los trabajadores nunca verán en sus manos ese dinero porque ya fue repartido o gastado en tanto trámite burocrático.

Se ha dicho recientemente que si quieres recibir un beneficio del INFONAVIT, es mejor que solicites un crédito o de lo contrario nunca te entregarán ese ahorro que tu patrón entregó al instituto cada bimestre durante 24 años o más para apoyar tu vivienda.

Como verá usted, el propósito de otorgar pensiones y jubilaciones no es la de ayudar a una persona de edad avanzada, sino la de apoyar a multimillonarios a que sus riquezas cada vez sean mayores.

Vayamos ahora a investigar y a analizar cómo se forma ese monto que el trabajador va a recibir en calidad de jubilación.

Imagínate que eres un trabajador que ganas un sueldo de $5,000.00 mensuales y que durante cada bimestre tu patrón aportó a la afore una cantidad de $600.00.

¿Cuánto dinero se habrá acumulado durante los 24, 30 o 45 años de servicio tan solo de las aportaciones sin considerar el interés compuesto que debe generar a través del tiempo?

La respuesta se puede apreciar en el cuadro ilustrativo que muestro en el archivo de la hoja de cálculo solo para el trabajador tenga una idea a grandes rasgos sobre el beneficio que produce a quienes manejan su dinero.

En el caso hipotético que nos ocupa (por supuesto en un país en el que no existe inflación), si todo ese mundo de números se genera tan solo con el 0.5 % mensual. Cómo será el rendimiento global a tasas mayores al 2.5% mensual que es la tasa promedio que cobran las financieras.


Como ha quedado precisado la pensión es producida por un accidente de trabajo, llamémosle así, la jubilación es producida por una cantidad de tiempo devengado en el transcurso de los años.

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