Opinión

La razón de negocios, la lógica para acumular ingresos y deducir gastos fiscales

CPC Salomón Castro Charco

La razón de negocios, la lógica para acumular ingresos y deducir gastos fiscales

Con la adición al art. 5-A del Código Fiscal de la Federación, la autoridad fiscal ya no se conforma con que un ingreso se respalde con un CFDI o un gasto reúna los requisitos fiscales, ahora se da facultades para determinar en qué momento existe un beneficio tácito o un gasto aún cuando reúne los requisitos de deducibilidad resulta no ser deducible.

¿Cuál pudieran ser los motivos del legislador para calificar si hay ingreso acumulable tácito o un gasto que no califica como deducible aún cuando reúna los requisitos fiscales?

En mi opinión la razón o la justificación es porque existen empresas que declaran pérdidas fiscales  y cuyos socios permanecen con una posición económica por demás holgada. No tiene lógica. ¿De dónde obtienen los ingresos estos socios?

Con la adición a este artículo la autoridad fiscal se despachará con la "cuchara grande" por las siguientes razones:

Mediante la emisión de la actas parciales y finales que se elaborarán con el ejercicio de las facultades de comprobación durante el proceso de revisión a la contabilidad del contribuyente, la autoridad fiscal a su juicio definirá los siguientes conceptos:

  1. Concepto de razón de negocios
  2. Concepto de beneficio económico
  3. Concepto de beneficio fiscal
  4. Qué es un acto jurídico
  5. Concepto de opinión favorable que será determinado por un cuerpo colegiado que estará integrado por personal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y personal del SAT.

¡Qué situación jurídica más justa que sea emitido por ellos mismos!

Analicemos el contenido del artículo en cuestión:

ARTICULOS 5-A. Los actos jurídicos que carezcan de una razón de negocios y que generen un beneficio fiscal directo o indirecto, tendrán los efectos fiscales que correspondan a los que se habrían realizado para la obtención del beneficio económico razonablemente esperado por el contribuyente.

Para comprender éste párrafo creo conveniente analizar los siguientes conceptos:

Acto Jurídico

De acuerdo a la definición de la enciclopedia jurídica obtenemos el concepto de acto jurídico de la siguiente manera:

El acto Jurídico es la manifestación consciente, libre y destinada a producir los efectos jurídicos determinados por la ley. Los actos jurídicos pueden dividirse en ilícitos, cuando están sancionados, o lícitos, que a su vez de dividen en actos de derecho, cuyos efectos están determinados por la ley, y negocios jurídicos, cuyos efectos se establecen por la voluntad de las partes.

Por lo tanto, para comprender en concreto lo que es un acto jurídico puedo citar como ejemplos:

La contratación de personal, los contratos de compra y venta de mercancías o prestación de servicios, la adquisición de activos fijos a través de arrendamiento financiero, contratos de arrendamiento de inmuebles, inversiones en instrumentos financieros, la adquisición de un préstamo bancario, etc.

Luego entonces, cuando en este primer párrafo se hace alusión a que cuando los actos jurídicos carezcan de una razón de negocios es bien claro que toda acción encaminada a la obtención de un beneficio en perjuicio del fisco federal tendrá las sanciones que la ley establece para los actos fraudulentos.

Ejemplo de ello puedo citar la aplicación de la deducción de activos fijos que no sean utilizados en la actividad preponderante del contribuyente.

Otro ejemplo puede ser la deducción de intereses que se apliquen por créditos que no sean aplicados en la adquisición de mercancías objeto de la actividad del negocio.

La planeación fiscal

Esta estrategia nunca ha sido bien vista por las autoridades fiscales porque piensan que el contribuyente lo hace con el fin de diferir el pago de la contribución, pero esa táctica es un derecho que le asiste al contribuyente porque él es el único que paga las consecuencias si no equilibra su capital de trabajo.

Sí, es verdad que pueden existir planeaciones fiscales en aras de un perjuicio al erario nacional, pero también existen planeaciones fiscales que se apegan a la ley y que en ningún momento llevan la intención de causar un perjuicio al fisco federal.

Ejemplo de una planeación fiscal es la disminución del coeficiente de utilidad fiscal que se aplica a los pagos provisionales del Impuesto Sobre la Renta a partir del segundo semestre del ejercicio fiscal cuando la empresa estima que su coeficiente de utilidad que va a obtener en la declaración anual va a disminuir sustancialmente.

Los ingresos acumulables en servicios

El uso de locales comerciales a título gratuito ya no resulta muy lógico, en vista de no tiene sentido utilizar un local donde no se pacte el cobro de una renta. Lo mismo pasa con el uso de maquinaria pesada.

Las deducciones fiscales estrictamente indispensables

Ya no basta que un gasto reúna todos los requisitos fiscales sino que además la erogación tenga una razón de ser, por ejemplo, pago de seguros de equipos que no se utilizan en la actividad preponderante del contribuyente.

La rentabilidad del negocio

"Negocio que no funciona, negocio que se abandona".

Un negocio que no deja ganancia es un negocio que se abandona, por lo tanto, será casi forzoso que el SAT estará en el plan de exigir que los contribuyentes declaren utilidades gravables por lo menos diría yo, que se manifiesten mínimo los porcentajes de utilidad que se mencionan el art. 58 del Código Fiscal de la Federación.

Presunción de los actos jurídicos

En el ejercicio de sus facultades de comprobación, la autoridad fiscal podrá presumir que los actos jurídicos carecen de una razón de negocios con base en los hechos y circunstancias del contribuyente conocidos al amparo de dichas facultades, así como de la valoración de los elementos, la información y documentación obtenidos durante las mismas. No obstante lo anterior, dicha autoridad fiscal no podrá desconocer para efectos fiscales los actos jurídicos referidos, sin que antes se dé a conocer dicha situación en la última acta parcial a que se refiere la fracción IV, del artículo 46 de este Código, en el oficio de observaciones a que se refiere la fracción IV del artículo 48 de este Código o en la resolución provisional a que se refiere la fracción II el artículo 53-B de este Código, y hayan transcurrido los plazos a que se refieren los artículos anteriores, para que el contribuyente manifieste lo que a su derecho convenga y aporte la información y documentación tendiente a desvirtuar la referida presunción.

En el caso de la contratación de personal a través del outsourcing, pudiendo la empresa contratarlos por su propia por su cuenta. Por ejemplo, en tiendas de autoservicios los trabajadores son contratados bajo la denominación de "asociados".

Esto es absurdo, sin embargo, las autoridades laborales lo aceptan.

Un trabajador que está sujeto a un horario y a un sueldo fijos y además está asegurado en el IMSS, definitivamente son empleados de la empresa donde prestan sus servicios, con todas la obligaciones y derechos que le impone la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social.

Luego entonces este acto jurídico simulado puede ser rechazado en una facultad de comprobación y que se manifestará en una de las actas parciales.

Obtención de opinión favorable

Antes de la emisión de la última acta parcial, del oficio de observaciones o de la resolución provisional a que hace referencia el párrafo anterior, la autoridad fiscal deberá someter el caso a un órgano colegiado integrado por funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Servicio de Administración Tributaria, y obtener una opinión favorable para la aplicación de este artículo. En caso de no recibir la opinión del órgano colegiado dentro del plazo de dos meses contados a partir de la presentación del caso por parte de la autoridad fiscal, se entenderá realizada en sentido negativo. Las disposiciones relativas al referido órgano colegiado se darán a conocer mediante reglas de carácter general que a su efecto expida el Servicio de Administración Tributaria.

Si en una visita domiciliaria se levantan las actas correspondientes como son las actas parciales y el acta final y se determinan hechos y omisiones por parte de la autoridad fiscal, es lógico que si la valoración de los hechos asentados en las mismas actas sean dictaminados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y del Servicio de Administración Tributaria lo más probable es de que desecharán a su arbitrio los actos jurídicos realizados por el contribuyente.

Presunción de no existencia de razón de negocios

La autoridad fiscal podrá presumir, salvo prueba en contrario, que no existe una razón de negocios, cuando el beneficio económico cuantificable razonablemente esperado, sea menor al beneficio fiscal. Adicionalmente, la autoridad fiscal podrá presumir, salvo prueba en contrario, que una serie de actos jurídicos carece de razón de negocios, cuando el beneficio económico razonablemente esperado pudiera alcanzarse a través de la realización de un menor número de actos jurídicos y el efecto fiscal de éstos hubiera sido más gravoso.

Por ejemplo, el pago de honorarios a personas que prestan servicios de asesoría a la empresa cuando no existe contrato previo y el monto está elevado con tal de disminuir la base gravable en el Impuesto sobre la renta y el Impuesto al Valor Agregado este puede ser el caso de que no existe razón de negocios en vista de que los pagos no están programados en un contrato con antelación.

Para ello debe existir la prueba de que el convenio tiene un antecedente histórico.

Qué se consideran beneficios fiscales

Se consideran beneficios fiscales cualquier reducción, eliminación o diferimiento temporal de una contribución. Esto incluye los alcanzados a través de deducciones, exenciones, no sujeciones, no reconocimiento de una ganancia o ingreso acumulable, ajustes o ausencia de ajustes de la base imponible de la contribución, el acreditamiento de contribuciones, la recaracterización de un pago o actividad, un cambio de régimen fiscal, entre otros.

Como ejemplo de ello tenemos la aplicación de estímulos improcedentes, cuando un estímulo se aplica a una actividad preponderante determinada y en el caso de que la empresa realice simultáneamente dos actividades, en ese caso la empresa está disminuyendo el pago del Impuesto Sobre la Renta en forma indebida porque si el requisito es que el estímulo se aplique exclusivamente a una actividad específica no tiene por qué aplicarse si la empresa realiza más de una actividad.

Otro ejemplo lo encontramos en que si una persona física realiza actividades empresariales y de pronto se convierte en una sociedad conyugal es obvio que la base gravable se ve disminuida para efectos del pago del ISR, pero aquí se trata de una estrategia legal.

Sin embargo éste mecanismo puede originar la sospecha de que se trata de una evasión fiscal.

Beneficio económico

Se considera que existe un beneficio económico razonablemente esperado, cuando las operaciones del contribuyente busquen generar ingresos, reducir costos, aumentar el valor de los bienes que sean de su propiedad, mejorar su posicionamiento en el mercado, entre otros casos. Para cuantificar el beneficio económico razonablemente esperado, se considerará la información contemporánea relacionada a la operación objeto de análisis, incluyendo el beneficio económico proyectado, en la medida en que dicha información esté soportada y sea razonable. Para efectos de este artículo, el beneficio fiscal no se considerará como parte del beneficio económico razonablemente esperado.

Por ejemplo, los recursos que se transfieren de una empresa a otra que pertenecen a los mismos accionistas sin el cobro de los intereses que se supone se deben cobrar entre compañías por prestarse recursos y que no se observa el pago de intereses en el corto plazo.

Otro ejemplo que puedo citar es el caso de uso de instalaciones como bodegas, oficinas plantas industriales que pertenecen a socios pero que no aparece el cobro de una renta.

Es importante que la generación de ingresos esté bien soportada porque puede tratarse de actividades vulnerables para efectos del lavado de dinero, donde el contribuyente demuestre la obtención de ingresos a través de contratos de prestación servicios o enajenación de bienes, es decir, no se trata de declarar ingresos solo por declarar, sino de justificar la entrada de dinero.

Aplicabilidad de la expresión razón de negocios

La expresión razón de negocios será aplicable con independencia de las leyes que regulen el beneficio económico razonablemente esperado por el contribuyente. Los efectos fiscales generados en términos del presente artículo en ningún caso generarán consecuencias en materia penal.

El concepto de razón de negocios estará a criterio de la autoridad fiscal, obviamente tendrá que utilizar los elementos para juzgar si existe una lógica.

La única ventaja que le veo en éste último párrafo es de que los efectos que conlleven a determinar si existe o no una razón de negocios es que no van a tener consecuencia penal.

Conclusión

La dinámica de las nuevas tecnologías y la creación de modelos de negocios hacen necesaria parar el fisco federal la implementación de nuevos conceptos que fomenten la recaudación fiscal.

En lo que me parece muy riesgoso es de que los dictámenes sobre la calificación de la razón de negocios estén a criterio de las mismas autoridades SHCP y SAT porque se caerán en contradicciones al definir cada concepto y eso traerá como consecuencia un desgaste para los contribuyentes.

Porque si bien el contribuyente acudirá a las instancias legales para defender sus derechos eso no le quita el costo de la defensa. Creo que los cuerpos colegiados deben estar integrados tanto por el personal del SAT como de colegios de contadores y de abogados.

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