Contabilidad Electrónica

La violación constitucional de la contabilidad electrónica

CPC Salomón Castro Charco

La violación constitucional de la contabilidad electrónica

El tema de la contabilidad electrónica, en donde ya estamos casi todos los contadores y empresarios involucrados, porque seguramente la mayoría está cumpliendo con lo señalado por las leyes fiscales y me refiero específicamente al envío de la misma.

Pero antes de continuar con este tema tan apasionado, creo que tanto empresarios y contadores estamos perdiendo de vista lo que señalan 2 artículos constitucionales que son elementales para ver si estamos obligados o no a cumplir con esta obligación y me refiero a los artículos 16 y 31 de la carta magna.

La contabilidad es una documentación privada, no pública.

Si bien el Estado Mexicano tiene derecho a cobrar contribuciones, eso no le da derecho de poseer información privada de los contribuyentes, a menos que estos últimos al ejercer el comercio no cumplan con el pago de las contribuciones a que están obligados, estén realizando actos ilícitos por los cuales deban de ser sancionados, solo en esos casos es justificable el envío de la contabilidad.

Veamos que dice el Artículo 16 constitucional.

Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.

Este precepto legal es claro al especificar que nadie puede ser molestado en sus papeles, esto quiere decir que la autoridad al emitir una ley que obligue a los contribuyentes a enviar la contabilidad en forma permanente (mensual) está creando actos de molestia cada mes, máxime que ahora pretenden imponer una multa si no se cumple con este mandato.

Nótese que para que la autoridad pueda crear un acto de molestia debe motivar la causa legal del procedimiento, o sea, debe expresar los motivos que llevaron a la autoridad fiscal a concluir que el contribuyente está obligado a enviarle la información contable. Y esta exigencia es fundamental ya que en todo caso la autoridad los debiera de hacer cada mes, porque por cada mes pretende imponer un crédito fiscal (multa) obviamente siempre que funde y motive la causa legal del procedimiento. De lo contrario se está violentando un derecho constitucional que tarde o temprano va a terminar en peores consecuencias.

Veamos ahora qué dice el artículo 31 fracción IV del mismo ordenamiento legal.

Son obligaciones de los mexicanos:

IV. Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.

Entonces ¿Cuál es la obligación a la que estamos obligados todos los mexicanos según este artículo? Única y exclusivamente a contribuir al gasto público. No estamos obligados a enviar nuestra información contable en forma ordinaria.

Ahora bien, ustedes dirán que sí lo estamos porque así lo marca la ley, Art. 28 fracción IV del C.F.F.

¡Pero es que no se trata de ver si así lo marca ley fiscal!

Se trata de ver si eso es constitucional, porque en la Constitución es donde están marcados nuestras garantías individuales, si estamos en un estado donde a capricho de la autoridad se le va a ocurrir nuevas cosas cada día, pues entonces prepárate a que le des todo lo que se le ocurra incluyendo tus cosas personales, ojalá no se metan a la recámara, porque ya invadieron la cocina.

Al fin y al cabo Hacienda no tiene límites, nada más es cosa de que determinen que tus cosas personales también forma parte de tu contabilidad para luego exigírtelo, y ya tenemos un caso como es la tarjeta de crédito, reflexionemos que la tarjeta de crédito es una cosa personal, nunca debe ser parte del negocio, porque si compras algo cuando andas de viaje, no vas a cargar con tu chequera porque casi nadie te va a aceptar un cheque por la desconfianza de que le des un cheque sin fondos, es como el dinero de tu bolsillo, solo que se ha utilizado por el riesgo que representa cargar efectivo, luego entonces ¿De qué sirve tener  una constitución que le agregan leyes y posteriormente artículos al antojo del legislador sin tomar en cuenta la seguridad jurídica del gobernado?

¡Hasta dónde hemos llegado!.

Así como vamos, quiero pensar que el SAT está dando órdenes como si fuera el socio mayoritario, el SAT no es socio, como para órdenes y decidir dónde debe estar la información de la contabilidad, el SAT solamente tiene derecho al cobro de las contribuciones, y nada más.

El SAT tiene facultades de pedir información completa solo en los casos como dije antes, cuando haya irregularidades de la actuación de los contribuyentes.

He visto con admiración excelentes expositores que son unas verdaderas grabadoras de información, se aprenden las reformas de memoria, pero casi la mayoría no protesta. ¡qué bien educados nos tienen!

Porque de seguro dicen ¿Y para qué protestar si ni te hacen caso?

Por ejemplo, cuando hablan de estímulos fiscales nadie dice ¿Y para los contadores cuándo va a haber un estímulo fiscal? ¿Qué acaso no los necesitamos? ¿Entonces para qué sirven los colegios?

En mi opinión los colegios sirven para controlarnos. Ahí tenemos el colegio de Contadores Públicos de México, que en más de sus 60 años de existencia jamás ha tramitado un estímulo fiscal para los contadores.

Regresemos al tema de la contabilidad electrónica, por ahora la obligación es mandar el catálogo de cuentas y la balanza de comprobación, posteriormente serán las pólizas cuando compenses o no compenses impuestos, después serán todos los demás componentes que señala el Art. 28 del CFF. o el Art. 33 del Reglamento del mismo.

Por último quiero señalar que de no echar por tierra esta obligación, quiere decir que la obligación de conservar la contabilidad por un plazo de cinco o diez años según se trate, va a quedar derogada por parte del contribuyente, ya que al enviarle al SAT mensualmente la contabilidad, toda la información estará en manos de la autoridad fiscal.

Asimismo las visitas domiciliarias quedarán suprimidas porque toda la información estará en poder del SAT.

Conclusión
Siempre que surjan nuevas obligaciones, debemos de cuestionarnos si eso es constitucional o viola nuestras garantías individuales. No se trata de cumplir por cumplir una ley.

Por lo visto el SAT nos está educando a que le obedezcamos sin el menor reproche. Ya basta de ser unos agachados. ¡Protestemos! ¿Para eso nos educaron en las universidades? ¿Solo para obedecer?

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